El mejor cocido madrileño, este fin de semana, en Sevilla la Nueva

  • Siete establecimientos hosteleros del municipio participan en la ‘I Ruta del Garbanzo Madrileño’, que tendrá lugar los días 19 y 20 de enero, con menús de cocido entre los 14 y los 25 euros
  • Una iniciativa de ‘La Garbancera Madrileña’ y ‘Vinos de Madrid’ con la que se pretende promocionar los originarios garbanzos de la región
  • José Pedro Otero, agricultor que representa a Sevilla la Nueva en esta cooperativa, dedica quince hectáreas a este cultivo

Sevilla la Nueva acoge este fin de semana la ‘I Ruta del Garbanzo Madrileño’, que se desarrollará en siete bares y restaurantes del municipio, los cuales competirán por elaborar el mejor cocido madrileño, cuya base son los originarios garbanzos de la región.

Los agricultores y ayuntamientos de Sevilla la Nueva, Brunete, Navalcarnero, Villaviciosa de Odón, Boadilla del Monte, Villanueva de Perales, Villamantilla, Villamanta, Quijorna, Villanueva de la Cañada, Villanueva del Pardillo, Valdemorillo y Colmenar del Arroyo integran la asociación ‘La Garbancera Madrileña’. José Pedro Otero, agricultor sevillanovense de esta cooperativa, dedica más de 300 hectáreas de sus campos a cultivar estos garbanzos, que se recuperaron en la comarca hace ya dos temporadas y que se pretenden promocionar a través de esta iniciativa.

A la ‘I Ruta del Garbanzo Madrileño’ también se ha unido la denominación de origen ‘Vinos de Madrid’, en un recorrido gastronómico por cada uno de los catorce municipios participantes y que los días 19 y 20 de enero hace parada en Sevilla la Nueva.

‘Casa Cedeira’, ‘El Museo’, ‘ El Pórtico’, ‘ El Ternasco’, ‘La Posada del Rey’, ‘Mario y Dani’ y ‘La Perdiz’, ofrecerán durante estos días menús de cocido madrileño a precios que oscilan entre los 14 y los 25 euros, y cada comensal tendrá derecho a valorar la comida y participar, con una papeleta, en un sorteo patrocinado por ‘La Garbancera Madrileña’.

Un garbanzo único, con una untuosidad mantecosa y blanquecina en su interior, que lo hace ideal para la elaboración del tradicional cocido madrileño por su tersura y sabrosas propiedades, que además destaca por su pequeño tamaño y color anaranjado.